6/3/14

Borromini versus Bernini

No libro de Oscar Tusquets "Más que discutible" podemos ler o seguinte texto:


(…) Un sentimiento parecido explica la manía, tan extendida entre los arquitectos, de valorar mucho más a Borromini que a Bernini. Francesco Borromini, con sus torturados ejercicios de geometría, tan difíciles de leer, arquitectura a contrapelo, edificios ásperos –su primera obra conocida, la iglesia de San Carlino alle Quattro Fontane, no tenía la fachada acabada cuando él murió, treinta años más tarde de comenzarla-, exteriores pobremente revocados o con el ladrillo aún a la vista. Borromini siempre en conflicto con sus clientes, el poder y el dinero, siempre amargado por considerarse un incomprendido. 

Gian Carlo Bernini, la encarnación de la gracia, la exuberancia y la soltura en todas las artes, que igual resuelve el diseño urbano de la Plaza de San Pedro, que la arquitectura de la Scala Regia o Sant´Andrea al Quirinal, sus escenografías arrebatadas con drapeados marmóreos, o sus prodigiosas esculturas desde el Apolo y Dafne a sus insuperables fuentes, sin las cuales Roma no sería Roma. Es difícil encontrar una facilidad más abrumadora que la que demuestran los bocetos que se conservan en el Fogg Museum de Harvard o en el Hermitage, estas pequeñas figuras llenas de intención donde el barro trabajado a la prima conserva literalmente las huellas dactilares del escultor y aún parece freco y fluido. Bernini inmensamente reconocido y popular en vida, con el papa Alejandro VII y Luis XIV de Francia disputándoselo enérgicamente y que no se crispa ni acompleja ni siquiera cuando este último, presionado por los arquitectos del establishment galo, lo retira del proyecto del Louvre, en el que Gian Lorenzo había enterrado varios años. 

 Oscar Tusquets Blanca. Más que discutible. Observaciones dispersas sobre el arte como disciplina últil. Barcelona, Fábula Tusquets, 2002, pp 157-161